Yo se que puede parecer extraño, incluso absurdo el concepto de des-educar. ¿Porque podríamos querer integrarnos a un proceso de des-educación? Sobre todo en una época en que pareciera urgente encontrar nuevas formar de reformar o actualizar la educación. Pareciera una locura que alguien proponga lo que es justo lo contrario; deseducar.
Comencemos, solo como un experimento, por pensar que toda nuestra educación, en cualquier nivel que esta haya alcanzado, ha sido un largo proceso que se ha ido acumulando e integrando en el fortalecimiento de nuestra personalidad y que nos ha ido preparando para cumplir en la mejor forma posible y de la manera más eficiente, los roles que debemos cumplir en la sociedad en que nos desenvolvemos. Hasta aquí todo está bien, nos educan para ser personas útiles a la sociedad y armónicas con esta misma.
Si por un momento nos pensamos o visualizamos como un círculo o una esfera, podemos decir que toda nuestra educación ha servido para fortalecer y engrosar este círculo o esfera. Dicho de otro modo, se ha incrementado y ha crecido nuestra personalidad. Aparecemos a los demás como una personalidad sana y funcional a nuestro entorno. Obviamente que en muchos casos esta puede sufrir una serie de patologías y en ese caso nuestra sociedad ha implementado una gama no menor de terapias para restituir esta personalidad a los ámbitos de sanidad aceptados culturalmente.
Ahora, siguiendo con nuestro juego de visualización, imaginemos que ese círculo o esa esfera que somos, tiene un centro o un núcleo en torno al cual se ha acumulado, como una suerte de grasa, toda esta personalidad que hemos ido desarrollando a lo largo de todo el proceso de educación a que hemos sido sometidos. El círculo o esfera ha ido manifestando en forma periférica todos los roles con los cuales interactuamos con nuestro entorno. Vemos la realidad externa y esta nos ve a nosotros desde esta periferia.
Entonces nos podremos preguntar: ¿qué ha pasado con el centro o el núcleo?....Ha quedado rodeado por esta capa de grasa y lógicamente desde esa situación un tanto comprimida no se puede expresar ni puede aparecer y a nosotros se nos olvida que existe. Nos identificamos con la periferia de la esfera o con el perímetro del círculo. El problema es que este núcleo, tarde o temprano, va a reclamar su derecho a manifestarse y sin previo aviso nos pasará la cuenta. El también va a querer crecer y desarrollarse para poder soportar toda esa grasa que tiene que acarrear. Es un poco injusto que llevemos toda esa carga para un núcleo tan pequeño. Pero como nos hemos dado cuenta un poco tarde o con el viaje bien avanzado; ¿cómo haremos para ver y alimentar ese núcleo, ser interior o Self, según la terminología Jungiana? Pareciera que habría que penetrar de vuelta toda esa grasa de personalidad acumulada por tantos años y resulta que no sabemos como hacerlo, como encontrar esos intersticios que nos lleven de vuelta al núcleo.
Este proceso es el que podremos llamar de des-educación. No se trata de botar a la basura toda nuestra personalidad y educación, tarea por lo demás absurda e imposible; pero si se trata de abrir estos huecos para penetrar hasta lo más profundo de nuestro Ser de modo de poder observarse y verse para permitir continuar con el crecimiento de este y descubrir que trae consigo una cantidad de conocimiento que nunca nos dimos cuenta ya que ocupamos el total de nuestra energía disponible en acumular toda esa grasa en nuestra personalidad a través de un largo proceso de educación. Ahora no nos haría mal un poco de des-educación, que no es otra cosa que penetrar y abrir el camino de vuelta a el centro de nuestra escencia a través de todos esos años de educación.
La propuesta queda abierta para buscar los caminos que inician este viaje de vuelta al Ser.

4 comentarios:
Hernán:
Como buen arquitecto que debes ser, logras graficar o dibujar tu ser educado por la vida como una esfera y que ciertamente lo de afuera es lo que se vé. Me gusta mucho tu forma de explicar y describir la educación.Pero pienso que más que desarmar o desmadejar la periferia para encontrar la grasa acumulada, pienso que puedes encontrar y usar una especie de bombilla o canal que se dirija directamente al centro en donde se encuentra este ser interno y ir periódicamente sacando o succionando estas impurezas y grasas acumuladas. Mantener la máquina a punto con respiraderos hacia su interior que te mantengan conectado con el exterior y que eso también se vea desde la periferia. ¿Qué crees tú?
Estoy plenamente de acuerdo con Hernán en la necesidad de deseducarnos, como un viaje interno hacia lo esencial, aunque por experiencia propia sé que este camino es requetecontra difícil, especialmente viviendo en un mundo que requiere cada vez más de nuestra atención solo para mantener nuestro tren en el carril, llenos de condicionamientos mecánicos que hemos adquirido inconscientemente. El camino de descubrimiento interior requiere de una cantidad de energía tan masiva que tendría que pasar algo realmente drástico para reorientar magnéticamente nuestras partículas en la dirección opuesta a la que vamos, dado que la resistencia al cambio es tremendamente poderosa, y me gustaría, a estas alturas de mi existencia, que viniera algún maestro con una varita mágica e hiciera el milagro ya que la presión que siento desde afuera y desde adentro me dice que no lo lograré más alla de la palabra y una vaga intención. les deseo éxito y toda la suerte del mundo a los que tienen esa vocación inaplacable. me gustaría incluso ayudarlos en alguna modesta manera.
a... estoy aprendiendo a usar esta cosa por petición de una amiga... me divierte escucharlos. Cuando hablas de la grasa lo encuentro muy atinado, sabes por qué? porque es algo detestable, salvo en un buen trozo de carne para un asado, la grasa es algo que se quiere lejos y pareciera que no nos abandona, la malvada se enquista de a poco en nosotros, en los cuerpos y en ese círculo vital que decías... y parece que estamos condenados a la grasa salvo momentos edificantes del espíritu, o ignorantes del cuerpo... los otros estamos ahí muy acompañaditos.... muy acompañaditos..
Llego aquí desde un posteo 2010 de Gabriel Bunster y me encuentro a Rebeca Dominguez comentando (a quien también sigo en su blog).
El tema que planteas es el mismo que abordo en http://www.cgcaamano.com/2011/04/aprender-y-desaprender.html
sólo que en lugar de des-educar le llamo desaprender.
No es un concepto nuevo, es un concepto al que tiene acceso quien se cuestiona "lo establecido".
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